Hay que recordar lo que fuimos para saber lo que somos

Por desgracia la Historia de nuestro país poco importa a los políticos de turno. Si permitimos esto, terminaremos sin saber qué fue España y dejaremos que el devenir de los sucesos actuales borre nuestra memoria.

jueves, 11 de agosto de 2011

Saturnino Martín Cerezo



Saturnino Martín Cerezo (11 de febrero de 1866-2 de diciembre de 1945) fue un militar español muy célebre y considerado héroe después de encabezar la resistencia en la Iglesia de Baler, en Filipinas. Nació en Miajadas (Cáceres) en la calle que actualmente lleva su nombre, antes calle Reina, en el número 23.
Siempre mostró una gran devoción por los libros y el estudio, pero tanto la mentalidad de la época, como la paupérrima situación de su familia, lo obligaron, desde muy joven, a trabajar en el campo para ayudar. Pero no tardaría mucho en darse cuenta de que eso no era lo suyo y se presentó voluntario, con 17 años, al ejército. En 1897 fue ascendido a teniente por ofrecerse como voluntario a Filipinas, para lo que era muy difícil encontrar soldados dispuestos. Tras la paz de Biak-na-Bato, aparentemente sofocada la revolución filipina, el gobierno decidió sustituir los 400 hombres del mayor Génova, en Baler, por el pequeño destacamento de 50 hombres al mando de Juan Alonso Zayas.
Cerezo embarcó en Manila rumbo a Baler a principios de 1898, donde llegó en febrero, junto al comandante del destacamento, el teniente Juan Alonso Zayas y el recién nombrado gobernador civil y militar del distrito el Príncipe, el Capitán de Infantería Enrique de las Morenas y Fossi. A pesar de que entre Baler y Manila apenas había 100 kilómetros, las comunicaciones por tierra eran prácticamente inexistentes, siendo el barco el medio habitual para la recepción de mercancías y noticias. Tras un breve periodo de tranquilidad, el 30 de junio de 1898, durante una patrulla rutinaria, los hombres al mando de Cerezo cayeron en una emboscada de los insurgentes filipinos, comandados por Teodorico Novicio Luna, resultando herido el cabo Jesús García Quijano, comenzando el sitio. Los españoles, se refugiaron en la iglesia del pueblo por ser el edificio más sólido y defendible en caso de prolongarse la situación, que, finalmente, duró 337 días. El 18 de octubre, Alonso murió de beriberi en junio de 1899, tomando el mando del destacamento Martín Cerezo hasta el final del sitio.El 28 de julio de 1899, Martín Cerezo embarcó junto con el destacamento en el puerto de Manila y llegó a Barcelona el 1 de septiembre y el 7 de ese mismo mes a Madrid, donde fue recibido por el ministerio de Guerra. El 21 entró en Miajadas bajo el apoteósico recibimiento de sus paisanos. Martín Cerezo fijó su residencia en Madrid, donde terminaría su carrera militar. Acostumbraba a ir a su tierra, concretamente a Los Canchos de Miajadas para dedicarse a su afición: la caza. Murió en Madrid el día 2 de diciembre de 1945, siendo general del Ejército.



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