Hay que recordar lo que fuimos para saber lo que somos

Por desgracia la Historia de nuestro país poco importa a los políticos de turno. Si permitimos esto, terminaremos sin saber qué fue España y dejaremos que el devenir de los sucesos actuales borre nuestra memoria.

domingo, 5 de junio de 2011

La Batalla de San Luis




El ataque estuvo motivado por la entrada de España en la guerra (1779) y por la actividad de los rebeldes norteamericanos en el Noroeste ese mismo año. Expediciones de los revolucionarios dirigidas por George Rogers Clark habían eliminado audazmente la dominación británica de la región, y cuando los españoles dirigidos por el gobernador de Louisiana Bernardo de Gálvez comenzaron a limpiar de fuerzas inglesas la desembocadura del Mississippi, cortándoles todas las comunicaciones con las colonias del Golfo de México, el poder británico en toda Norteamérica quedó seriamente amenazado.
La operación para castigar los flancos españoles fue organizada en Fort Michilimackinac, cerca de la frontera canadiense. Allí fue la reunión, con el propósito de crear un buen ejército con nativos como aliados, fundamentalmente guerreros Sioux y Winnebago. Esta fuerza fue comandada por un buen numero de oficiales británicos e infantería regular, complementada con milicias canadienses.
Esperando a los ingleses en San Luis había 21 hombres del regimiento Fijo de Luisiana y toda la milicia que se pudo reunir con la gente de la ciudad. Afortunadamente la pequeña ciudad, ante la insistencia del Capitán Fernando de Leyba, había sido fuertemente fortificada meses antes mediante anillos de trincheras y una torre de piedra a la que se llamó Fuerte San Carlos.

Los británicos llegaron el 26 de mayo y capturaron ferozmente a un grupo de agricultores y esclavos en las afueras de ciudad antes de precipitarse hacia las nutridas andanadas de los defensores, firmemente apostados. La milicia y los nativos, no acostumbrados a asaltar fortalezas, vacilaron. (El estilo clásico de guerra de los indios francocanadienses era el conocido como la petite guerre, ataques relámpago contra objetivos civiles indefensos). Así el cañón de Leyba sobre la Fortaleza San Carlos abrió fuego, ahuyentando a los invasores.

La villa de 900 habitantes perdió 92 entre muertos y capturados, prácticamente todos civiles. Los británicos sufrieron una derrota similar en Cahokia, y un año más tarde los españoles de San Luis tomaron Fort St. Joseph. Con una posición en el oeste cada vez más desastrosa, los británicos entraron en negociaciones de paz en 1782.

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