Hay que recordar lo que fuimos para saber lo que somos

Por desgracia la Historia de nuestro país poco importa a los políticos de turno. Si permitimos esto, terminaremos sin saber qué fue España y dejaremos que el devenir de los sucesos actuales borre nuestra memoria.

jueves, 6 de octubre de 2011

Antonio Pareja




Antonio Pareja (1757- 1813) fue un marino español que comandó las tropas realistas durante la Guerra de Independencia de Chile.
Nacido en Cabra (Córdoba) y dedicado a la marina desde niño, sentó plaza de guardiamarina en 1771, navegó en varias escuadras y asistió a muchas acciones, distinguiéndose en la toma de las islas de San Pedro y San Antíoco. Desde febrero de 1778 hasta mayo de 1782 mandó una fragata y un navío particular además de un bergantín.
Más adelante mandó la fragata Perla y se encontró en el combate naval de San Vicente el 14 de febrero de 1797; ya en 1782 se había batido con la escuadra inglesa; y en Melilla, en varias ocasiones efectuó el desembarco de artillería, municiones y víveres, sufriendo un horroroso fuego. En la rada de Argel la galeota de su mando hizo fuego por ocho horas a los moros. En 1803 mandó el navío San Agustín y en febrero de 1805 obtuvo el del Príncipe de Asturias y salió con la escuadra combinada de Francia y España a las órdenes del vicealmirante Villeneuve y del teniente general Federico Gravina, para Cádiz, donde se le dio el mando del navío Argonauta, y con él salió el 20 de octubre siguiente con la escala combinada a las órdenes de los mencionados generales, y se halló en el combate que sostuvo contra la inglesa del almirante Nelson en el Cabo Trafalgar. El Argonauta sufrió inmensas averías y se fue a pique al segundo día de la acción, que le ocasionó numerosos muertos y heridos, entre ellos su comandante.
El mismo año ascendió a brigadier y en junio de 1808 asistió al combate y rendición de la escuadra francesa del almirante Rosilly, pasando después con licencia a Madrid y regresando al departamento de Cádiz en 1809; después mandó los navíos Terrible y San Justo y a principios de 1810 todas las fuerzas sutiles de la isla de León, cuando empezó el sitio, cuyo mando ejerció hasta julio de ese mismo año, en el que se le nombró gobernador y capitán general del Reino de Chile, entonces en plena insurrección. Tras su llegada a Lima, centro del poder colonial español en América del Sur, se reunió con el virrey del Perú José Fernando de Abascal para recibir las órdenes de la campaña, Abascal había planeado la salida de un poderoso ejército al Alto Perú para batir a los patriotas argentinos y el envio simultáneo de oficiales, sargentos y recursos materiales para organizar un ejército realista en las provincias que aun se mantenían leales en el Reino de Chile con el cual derrotar a los independentistas.1 En cumplimiento de estas órdenes Pareja zarpó del Callao el 12 de diciembre de 1812 a bordo de 5 bergantines y llevando consigo armamento, vestuario, equipo, 25.000 pesos en dinero y 50 soldados y 20 oficiales veteranos2 con apoyo de los cuales en tan solo dos meses organizó en Chiloé un ejército de 1.400 hombres perfectamente equipados y entrenados. Sin perdida de tiempo se embarcó luego para Valdivia, ciudad que se había declarado por los realistas, donde aumentó su fuerza con 2.000 reclutas. Con este numeroso ejército, a fines de febrero de 1813, se apoderó del puertecito de San Vicente, contiguo al de Talcahuano.3 Al día siguiente fue atacada la guarnición de dicho puerto y derrotada, a pesar de su empeñada resistencia. Después Pareja entró en la ciudad de Concepción, capital de la provincia, espipulándose una capitulación que tenía por base la amnistía. Las mismas fuerzas que se habían rendido se incorporaron a las filas de Pareja, que disponía así de más de 60 piezas de artillería, 6.000 fusiles, considerable cantidad de armas blancas y abundantes pertrechos y utensilios de guerra que halló en la ciudad. Por entonces se sublevaron en Valparaíso las tripulaciones de la corbeta Perla y el begantín Potrillo, que eran de los insurgentes. Estas defecciones, unidas a la noticia de las victorias de Pareja hizo que cundiese el desaliento entre los patriotas. José Miguel Carrera, hizo frente a las circunstancias y organizó un ejército de 9000 hombres. Pareja salió a su encuentro, pero fue emboscado el 26 de abril de 1813, en la que se conocería como la Sorpresa de Yerbas Buenas que se produjo en las cercanías de Talca en Yerbas Buenas. El choque con los patriotas le costó al ejército español la pérdida de 180 hombres. Las bajas patriotas fueron mayores, aproximadamente 460 muertos, y 120 prisioneros, entre ellos algunos oficiales. Estas cifras intentaron ser minimizadas para no causar escándalo en Santiago. Sin embargo, las tropas realistas comenzaron a manifestar su descontento, siendo inútil toda la actividad y energía del brigadier en aquellas circunstancias para calmar los ánimos. Estas contrariedades le acarrearon una fiebre maligna y hubo de entregar la dirección de las operaciones al comandante del batallón de Penco, Juan Francisco Sánchez, quien presentó batalla al enemigo en las alturas de San Carlos, logrando, a pesar de su inferioridad numérica, dispersar a sus contrarios y quedarse dueño del campo. Pareja, enfermo y achacoso, se trasladó con las tropas victoriosas a Chillán, donde murió el 21 de mayo de 1813. Su hijo José Manuel Pareja, nacido en Lima en 1813 y que nunca conoció personalmente a su padre, llegaría posteriormente a ser almirante de la Armada Española y protagonista de la guerra Guerra Hispano-Sudamericana. Se suicidó en costas chilenas tras tener conocimiento de la captura de la goleta Covadonga, una de las más débiles de su escuadra, por la corbeta chilena Esmeralda.

martes, 4 de octubre de 2011

Antonio de Córdova y Lasso de la Vega




Antonio de Córdova y Lasso de la Vega (Sevilla, 1740, 1811). Marino y científico español. Empezó su servicio en la Armada en el Mediterráneo contra los piratas berberiscos. Estuvo después en La Habana cuando el sitio inglés, donde fue hecho prisionero. Durante su cautiverio en Londres mantuvo su actividad científica e investigadora. Liberado, se reincorporó a la Armada en 1763. Estuvo destinado en El Callao (Perú) entre 1765 y 1772. Ya como Teniente de Navío (1774) navegó en la escuadra del Marqués de Tilly al Río de la Plata (Argentina). Entre 1785 y 1786 realizó un viaje para reconocer la Patagonia y el Estrecho de Magallanes a bordo de la fragata Santa María de la Cabeza. En 1788-1789 organizó otra expedición, para perfeccionar la anterior, con Fernando de Miera a bordo de las naves Santa Casilda y Santa Eulalia. En esta expedición participaron como tenientes Cosme de Churruca y Ciriaco Ceballos Neto.

Vuelto a España, alcanzó el grado de teniente general en 1802, pero en seguida se retiró a Sevilla por enfermedad, donde murió. Describió el platino como nuevo elemento.

domingo, 2 de octubre de 2011

Francisco Gil de Taboada Lemos y Villamarín


Francisco Gil de Taboada Lemos y Villamarín (Santa María de Soutolongo, 1736 - Madrid, 1809) fue un noble, político, militar y marino español, IX virrey de Nueva Granada (1789), 32º virrey del Perú (1790-1796) y XIº capitán general de la Real Armada Española.

A los 16 años de edad se convirtió en caballero de San Juan de Jerusalén, orden en la que llegó a ser Gran Cruz y bailío, comendador de Porto Marín y prior del Serenísimo Infante don Pedro también luchó contra Jampier quien derroto una vez. Sentó plaza de guardiamarina en la Compañía del Departamento de Cádiz el 27 de octubre de 1752. Fue ascendido a alférez de fragata el 23 de diciembre de 1754, a alférez de navío el 12 de abril de 1760, a teniente de fragata el 8 de abril de 1765 y a teniente de navío el 3 de septiembre de 1767. Durante estos mandos estuvo embarcado en diferentes buques, haciendo cruceros por el Mediterráneo y los océanos Atlántico y Pacífico. Ascendió a capitán de fragata el 22 de octubre de 1770. Con este mando se le nombró gobernador de las islas Malvinas, pero no llegó a desempeñar su cometido por haber sido ascendido a capitán de navío el 17 de febrero de 1776, siendo nombrado capitán de la recién creada Compañía de Guardiamarinas del Departamento de Ferrol, cargo que desempeñó durante algunos años. Fue ascendido a brigadier el 19 de junio de 1781, siguiendo en el cargo anterior; a jefe de escuadra, el 21 de diciembre de 1782 y a instancias de Antonio Valdés, ministro de Indias, a finales de 1788 fue nombrado virrey, gobernador y capitán general del nuevo reino de Granada y presidente de la audiencia de Santa Fe. Ascendió a teniente general el 4 de marzo de 1789. Con este grado, pasó en 1790 a virrey del Perú y presidente de la audiencia de Lima. A su regreso a España pasó con éxito por el Juicio de residencia, donde unos secretarios y un tribunal especial analizaban todas las actuaciones de su gobierno como tal virrey, con arreglo a lo establecido en las Leyes de Indias. En estos juicios nada quedaba sin investigar, hasta cuadrar la última cuenta, dándose el caso de durar varios años. Fue nombrado consejero del Consejo Supremo de Guerra y, sin dejar este alto cargo, desempeñó otros, también importantes, del ramo de la Marina. En 1799 fue nombrado director general de la Armada, primero con carácter interino y después en propiedad. El 6 de febrero de 1805, al ser designado el general Domingo Grandallana para el mando de la escuadra de Ferrol, se encargó interinamente a Gil de Taboada de la secretaría de Estado y del departamento de Marina. Por real decreto del 9 de noviembre del mismo año, fue ascendido a capitán general de la Real Armada. Se considera en el decreto que por sus méritos debe de ser ascendido: "al tiempo que S. M. premia el mérito de los combatientes de la escuadra del general don Federico Gravina". Se le confirmó en propiedad, como ministro de Marina, por real decreto del 22 de abril de 1806. También siguió desempeñando la dirección general de la Armada hasta 1807, en que se dispuso que en sustitución de dicho cargo se crease el empleo de inspector general de Marina. Ejerciendo todos estos altos cargos sobrevino el Motín de Aranjuez y los graves sucesos que le siguieron, entre ellos la abdicación del rey Carlos IV en su hijo Fernando VII. Gil de Taboada, como los demás ministros, fue ratificado en el ejercicio de su cometido y en él continuó hasta la salida del rey hacia Bayona. Para actuar durante la ausencia del monarca se formó una junta, compuesta por los ministros y presidida por el infante don Antonio, tío de Fernando VII. El conde de Toreno, en su comentario sobre la junta, se expresa de la siguiente manera: Continuó al frente de la marina don Francisco Gil de Taboada y Lemos, anciano respetable, de carácter entero y firme. Esta cualidad pronto hubo de manifestarla oponiéndose al deseo del gran duque de Berg de que le fuese entregado Godoy, que se hallaba confinado en el castillo de Villaviciosa para ser sometido al fallo de un tribunal. Previendo que la junta de ministros pronto sería anulada por la presión de los invasores, Gil de Lemos lanzó la idea de que fuese sustituida por otra, reunida fuera de Madrid. Cuando los franceses obligaron al infante don Antonio a salir hacia Bayona después de la explosión popular del 2 de mayo, escribió a Gil de Taboada una carta instándole a que la junta siguiese por los mismos cauces trazados para evitar males mayores. Pero el 4 de mayo Murat quiso presidirla, asistiendo algunos de los miembros, que al fin cedieron. No así Gil de Taboada, que se mantuvo firme, presentando su dimisión y retirándose a su domicilio. Al ser evacuado Madrid por los franceses después de la victoria española sobre los ejércitos imperiales en Bailén, Gil de Taboada juró de nuevo su cargo el 29 de septiembre de 1808 en Aranjuez, donde se reunió la Junta Central como depositaria del poder supremo de la nación durante la ausencia del Rey. Cuando entraron de nuevo los ejércitos franceses en la capital de la nación, Madrid, se instó a que pasase a prestar juramento ante el rey intruso José Bonaparte. Se negó a ello con entereza, quedando expuesto a las represalias, ya que su avanzada edad -era octogenario- le impedía fugarse. Aunque algunos ministros del corso instaron al monarca a que persiguiese a Gil de Taboada, el Rey se negó, prohibiendo se molestara a tan valiente anciano. Cuando falleció al año siguiente, 1809, la guarnición francesa de Madrid le tributó los honores fúnebres que le correspondían por su alta dignidad. Un destacado descendiente suyo en América es el escritor chileno Antonio Gil Iñiguez y los caudillos argentinos y gobernadores de Santiago del Estero Antonino Taboada y Manuel Taboada.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Francisco Cabarrús



Francisco Cabarrús Lalanne (Bayona, Francia, 1752 - Sevilla, 27 abril de 1810), fue un financiero de origen francés y naturalizado español. Hijo de Domingo Cabarrús Fourcade, propietario de una casa de comercio en la ciudad francesa de Bayona. Cuando tenía 18 años, su padre le envió a Zaragoza (España) para que completase su formación como negociante en casa de un francés que había triunfado en la capital aragonesa. Se casó con la hija de su anfitrión, Antonia Galabert Casanova, y se establecieron en Carabanchel Alto (Madrid). De este matrimonio nació Teresa Cabarrús. Sus cualidades para las finanzas y su visión ilustrada de la sociedad le granjearon la amistad de Gaspar Melchor de Jovellanos y de los condes de Campomanes, Floridablanca y Aranda. A Cabarrús se debió la idea de emitir vales reales para hacer frente a los gastos de la guerra con Reino Unido (1779-1783), y en 1782 el proyecto de creación del Banco de San Carlos, primer banco nacional español. En 1789 Carlos IV le otorgó el título de conde de Cabarrús. Creó asimismo la Compañía de Comercio de Filipinas e inició el Canal de Cabarrús, hoy en día Canal de Isabell II. Se interesó también en varios proyectos para la apertura de canales de navegación, que nunca se completaron. Uno de ellos fue el Canal de Guadarrama, con la pretensión de abrir una vía navegable desde Madrid hasta el Atlántico, vía la conexión con el Gualquivir. Igualmente se interesó por hacer navegable el río Llobregat en Barcelona y así dar impulso a la zona, siguiendo los buenos resultados obtenidos en Francia con el canal del Midi y el canal del Languedoc. Su carrera se vio alterada por la enemistad con importantes personajes políticos. Cuestionado por sus ideas y por un supuesto fraude, fue encarcelado en 1790. Dos años más tarde, cuando recobró la libertad, volvió a ocupar altos cargos durante los reinados de Carlos IV y José I Bonaparte. En 1809 José Bonaparte lo nombró Caballero Gran Banda de la Orden Real de España, máximo rango de la máxima condecoración que podía lucir un afrancesado. Murió en Sevilla en 1810, siendo ministro de Finanzas con José I Bonaparte. Fue enterrado en la Capilla de la Concepción de la catedral de Sevilla, en panteón próximo al del Conde de Floridablanca. En 1814, acabada la Guerra de la Independencia, su cadáver fue exhumado y precipitados sus huesos en la fosa común del Patio de los Naranjos, donde se enterraba a los reos de pena capital. Según otras versiones, sus huesos fueron arrojados al Guadalquivir.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Pepita Tudó




Josefa Petra Francisca de Paula de Tudó y Catalán, Alemany y Luesia, más conocida como Pepita Tudó o Josefina Tudó (Cádiz, 19 de mayo de 1779 – Madrid, 20 de septiembre de 1869) es famosa por su prolongada (y polémica) relación con el político Manuel Godoy.
Huérfana del artillero de Cádiz Antonio de Tudó y Alemany, vive desde los 16 años (junto con su madre Catalina y sus hermanas Magdalena y Socorro) en la casa de Manuel Godoy, a la que había acudido su madre reclamando los pagos atrasados de viudedad.

Pepita era amante de Manuel Godoy ya en 1800, pero la reina obligó a éste a que contrajera matrimonio con la princesa María Teresa de Borbón (matrimonio por otra parte muy favorable a Godoy en lo socioeconómico). En 1828 al fallecer María Teresa pudieron oficialmente contraer nupcias Pepita Tudó y Manuel Godoy, si bien se considera que habían realizado años antes un matrimonio secreto. En 1805 naEn 1807, a instancias del influyente Godoy, Carlos IV concedió a Josefina Tudó los títulos de condesa de Castillo Fiel y vizcondesa de Rocafuerte.

En el transcurso de los años y ya casados y establecidos en París Pepita Tudó y Manuel de Godoy, en un informe secreto de la policía francesa atribuye a "Madame Godoy" en 1831, suntuosas joyas ampliamente exhibidas en brazos y generoso escote, por valor de más de 4 millones de francos. Godoy habia puesto todos sus bienes (por prudencia) a nombre de Pepita Tudó, la cual arrendaría un palacete en la calle Saint-Honoré y una amplia casa campestre en Montigny. Asimismo obtuvo un préstamo de 600.000 francos del parisiense Banco Rollac, garantizado con parte de unas joyas no de su propiedad, sino de unos compatriotas amigos refugiados en Francia. En 1834, ya muerto Fernando VII, la Tudó volvió a Madrid para negociar la restitución de los bienes de Godoy.

El dramaturgo español Ceferino Palencia escribió la novela Pepita Tudó inspirándose en este personaje. Aunque quizás lo más interesante de Josefina Tudó es que, con altísimas probabilidades, es ella la retratada en los justamente célebres cuadros de Goya: La maja vestida y La maja desnuda.ce el hijo de ambos, Manuel, y en 1807 un segundo hijo, Luis.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Pedro Pizarro




Pedro Pizarro (c. 1515 Toledo - c. 1602 Arequipa) fue un cronista y conquistador español. Tomó parte en la mayoría de los sucesos de la conquista española del Perú, y escribió una crónica extensa de ellas bajo el título Relación del Descubrimiento y Conquista de los Reinos del Perú.

Pedro Pizarro nació alrededor de 1515 en la ciudad de Toledo. Era primo hermano por parte de padre de Francisco Pizarro y sus hermanastros Gonzalo Pizarro, Hernando Pizarro, Juan Pizarro y Martín de Alcántara. Se unió a Francisco cuando éste salió de España para su tercera expedición al Perú junto a sus hermanos. Salieron de Sanlúcar de Barrameda en febrero de 1530 y llegaron a Tumbes en enero de 1531. Pedro inicialmente sirvió como paje a su primo Francisco, pero a partir de 1533 prestó servicio militar activo como soldado de caballería. Como tal, tomó parte en la mayoría de los principales acontecimientos de la conquista del Imperio Inca, principalmente durante las campañas contra Manco Inca. Luchó en la Batalla de las Salinas (26 de abril de 1538) contra Diego de Almagro, rival y ex compañero de Francisco Pizarro. A continuación, tomó parte en la fundación de la ciudad de Arequipa (15 de agosto de 1540) donde se estableció. Los almagristas se rebelaron de nuevo en 1541, asesinando a Francisco Pizarro, por lo que Pedro luchó en la Batalla de Chupas (16 de septiembre de 1542) bajo el mando de Cristóbal Vaca de Castro.5 Cuando Gonzalo Pizarro se rebeló contra la corona española, Pedro rechazó su solicitud para unirse a su rebelión. Sin embargo, su lealtad fue puesta en duda por una carta que escribió a su primo el 18 de diciembre de 1546, que muestra algunas vacilaciones en su lealtad, probablemente motivadas por consideraciones materiales. Esta carta cayó en manos de Pedro de la Gasca, un emisario enviado por la Corona Española para pacificar el país. La Gasca utiliza la carta como una excusa para negar los beneficios que Pedro Pizarro reclamó tras la Batalla de Xaquixaguana (9 de abril de 1548), donde fue derrotado Gonzalo Pizarro.

A pesar de este rechazo, Pedro Pizarro se podía considerar un hombre rico y bien recompensado. Siendo muy joven, fue padre de una hija natural, Isabel Pizarro, y más tarde tuvo numerosos hijos legítimos. Pedro Pizarro se casó dos veces: su primera esposa fue María Cornejo, pero nada se sabe acerca de su segunda esposa. La fecha exacta de su muerte es desconocida; sucedió después de 1571, cuando terminó de escribir su crónica y podría haber tenido lugar en fecha tan tardía como 1602, cuando el virrey de Nueva España, Luis de Velasco, hizo una concesión a un tal Pedro Pizarro, que se cree que también pudo haber sido uno de los hijos del cronista.

Basada en su experiencia personal desde 1531 hasta 1555, Pedro Pizarro escribió una crónica de la conquista española del Perú, que terminó en 1571 bajo el título «Relación del Descubrimiento y Conquista de los Reinos del Perú». Hubo un manuscrito de la obra en la Biblioteca Nacional de España que, sin embargo, se perdió, y la única copia restante se encuentra en la Biblioteca Huntington en San Marino (California). Este trabajo permaneció manuscrito hasta de su inclusión en el quinto volumen de «Colección de documentos inéditos para la historia de España», publicado en 1844 en Madrid. Su primera traducción al inglés fue publicada por Philip A. Means en 1921 en Nueva York, y la edición moderna estándar en español fue editada por Guillermo Lohmann Villena en 1978 en Lima.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Bartolomé Ruiz



En 1511 fue reconocido como Piloto Experto bajo las órdenes del Almirante Cristóbal Colón. Se desconoce la fecha en que pasó a América con su hijo Martín Yáñez de Estrada y su hermano Bartolomé Díaz, que le seguirán en todas sus empresas. Primero acompañó a Lorenzo de Aldana en sus viajes por las costas de Panamá. En 1524 Francisco Pizarro y Diego de Almagro se asocian e inician con 160 hombres, entre los cuales se encontraba el piloto moguereño Bartolomé Ruiz, la conquista de los reinos situados al sur. Navegan por espacio de sesenta días por el actual litoral colombiano, soportando duros enfrentamientos con los indios de la costa sur de Panamá. Pizarro llega a recibir hasta siete lanzadas y Almagro pierde un ojo que le quebraron de un flechazo. Bartolomé Ruiz avistó en su nave la Isla del Gallo frente a la actual Tumaco en las costas ecuatorianas, visitó la punta de Manglares, el río Santiago, Puma Lagartos, Punta de Ostiones, islas del Corcovado, el cabo de San Francisco - así llamado en honor a Pizarro -, el morro de Jama, la punta Pedernales o Palmar, el poblado de San Juan de Coaques donde halló a los indios Muisnes o Cojimíes que fueron tan amigables que pidieron que les dejara al soldado Bocanegra con ellos y al regreso le recogieron enjoyado y cubierto de oro. De Coaques partió hacia la línea equinoccial que cruzó sin problemas, pasó a la bahía de los indios Caráquez y a la de San Mateo, allí encontró a la población de Jocay, hoy Manta. Entonces enfiló hacia el adoratorio de la diosa Umiña en una isla que por la abundancia de plata la llamó así. Una vez se hizo con abundantes joyas de ese metal, regresó, hallando por el camino una balsa grande de comerciantes indígenas de Salangone, los cuales dieron informaciones de gran valor sobre las costas hasta el norte. En abril de 1526, tras superar toda clase de calamidades e inclemencias climáticas, arriban a la isla del Gallo. Allí se apodera de Pizarro y sus 85 hombres la decepción y el cansancio. Es entonces cuando tuvo lugar la famosa escena de los Trece de la Fama. Pizarro trazó con su espada una raya en la arena y dijo:
El que cruze esta raya, se viene conmigo al Perú a ser rico y famoso, al Norte, le espera Panamá, la pobreza y deshonra.

Bartolomé Ruiz fue el primero de los trece que la atravesaron, embarcando posteriormente hacia Panamá a recabar nuevos auxilios de los socios Almagro y Luque para proseguir la empresa. Unidos avanzaron hacia el sur, ruta ya conocida por Bartolomé Ruiz, y en septiembre de 1527 arribaron a la península de Santa Elena y poco después al golfo de Guayaquil y costas de Tumbes, donde construyeron una fortaleza denominada Nueva Valencia.

En 1529 se ausentó a España a fin de contratar con la Corona el derecho de conquista sobre tan amplia región del nuevo mundo, Bartolomé Ruiz pasó con Nicolás Rivera y dos buques al puerto de Posesión, a fin de preparar auxilios en Nicaragua y, como Pedrarias se oponía en el fondo al proyecto de Pizarro, hizo instaurar un juicio para averiguar la forma en que se sacaba a los españoles. Pero Bartolomé Ruiz regresó a Panamá con muchísimos de ellos, al punto que la otra nave del capitán Juan Cabezas tuvo que dejar algunos porque se encontraba sobrecargada y corría peligro de hundirse.

El 26 de julio de 1529 firmó Pizarro en Toledo las Capitulaciones con el Emperador Carlos V. En ella se otorgan a Bartolomé Ruiz los honores y derechos de «'Hidalgo, Caballero de la Espuela Dorada, Piloto de la Mar del Sur con 75.000 maravedises de salario por año y Regidor Perpetuo de Tumbes». Igualmente logró el título de Escribano de Tumbes para uno de sus hijos, pero dichas mercedes no le parecieron suficientes a Bartolomé Ruiz e intervino Almagro para tranquilizarle, sin que llegara a reconciliarse del todo con Pizarro. Por ello quedó en Panamá en 1530 con Almagro, esperando a la gente de Nicaragua, mientras Pizarro seguía la conquista del Perú.

Apresado el Inca Atahualpa en Cajamarca en 1532, Bartolomé Ruiz arribó en tres naves a las costas de Tumbes, pasando con su gente a Piura y Cajamarca. En esta última ciudad falleció súbitamente de fiebres. Tenía 50 años y estaba considerado el mayor práctico en navegación en todos estos mares.