Hay que recordar lo que fuimos para saber lo que somos

Por desgracia la Historia de nuestro país poco importa a los políticos de turno. Si permitimos esto, terminaremos sin saber qué fue España y dejaremos que el devenir de los sucesos actuales borre nuestra memoria.

jueves, 27 de octubre de 2011

Juan González Franco

El conquistador Juan González Franco, natural de Usagre (Badajoz), hijo de Francisco González Franco y de doña María Vázquez, de ascendencia hidalga, llegaba a Venezuela a finales de mayo de 1569 en la desafortunada expedición de Pedro Maraver (o Malaver) de Silva para la conquista y colonización de la Nueva Extremadura.

Las acaloradas diatribas de don Pedro y sus caprichosas indecisiones, cansaron y desanimaron a sus hombres, y una vez que han salido de la isla de Margarita y tocan tierra firme en el fondeadero de la Borburata, los soldados que venían con él desde España, le fueron desertando y buscando acomodo lejos de la influencia de don Pedro. González Franco se obstina también, se escapa de sus filas y aparece por la ciudad de El Tocuyo.

En este asiento, se organiza una expedición repobladora y en junio de 1572 tomaba parte en la marcha que mandaba el capitán Juan de Salamanca para socorrer a la ciudad de Carora, que había sido casi despoblada por motivos de mal emplazamiento, y a la que a toda costa quería darle continuidad otro personaje de Usagre, Pedro Gordón quien había sido nombrado alcalde de aquella fracasada ciudad.

Repoblada y consolidada nuevamente la ciudad venezolana de Carora, esta vez tuvo éxito; sus refundadores hacen los mayores esfuerzos, comienza a crecer y aumentará prontamente de población; en sustitución de Pedro Gordón, Juan González Franco es nombrado alcalde en 1579, y posteriormente en 1581 lo nombrarán regidor de la ciudad caroreña que habían logrado consolidar y la encaminaban prósperamente con el esfuerzo de aquellos hombres que se empeñaron en hacerla próspera.

La mayoría de los descendientes de los conquistadores tenían pretensiones aristocráticas y muchos de ellos generosamente le colgaban a sus antepasados más flecos linajudos que flores había en el campo. Aunque si es verdad que entre los conquistadores que llegaron al Nuevo Mundo, algunos de ellos eran hidalgos empobrecidos y les correspondía la nobleza por sangre y distinción; sin embargo, otros también eran hidalgos pero de clases inferiores, como los de bragueta, o de gotera. Había sus categorías. Pero resulta que González Franco era hidalgo de pura cepa según manifestaban los documentos que traía. Antes de salir de España, el 12 de febrero de 1569, en Usagre levantó una información sobre la nobleza de su familia y se le declaró limpio de toda mala raza. El 6 de febrero de 1571, el rey Felipe II le concedió la merced de que: ni él ni nadie de sus ascendientes podía ser preso, por ningún delito, en las cárceles públicas, sino que cumplirían en sus respectivos domicilios el arresto correspondiente y con las guardias necesarias.

Gracias a esta real merced concedida a González Franco, doña María de la Concepción Perera era una de sus lejanas descendientes, y la linajuda dama natural y vecina de la ciudad de Carora (Venezuela), en los días de la guerra de la Independencia, la gentil matrona (como era del bando patriota venezolano) se libró de ir a las cárceles realistas, exhibiendo la gracia real que le había sido otorgada en Usagre a su ilustre antepasado.

Bartólome Ferrelo



Bartolomé Ferrelo, también llamado Bartolomé Ferrer (Bilbao, 1499 - México, 1550), fue un marino y conquistador español, recordado por haber continuado al mando de la expedición que Juan Rodríguez Cabrillo emprendió para explorar costa del Pacífico de Norteamérica, logrando alcanzar el cabo en que está Port Orford, el punto más septentrional conocido hasta la expedición de Sebastián Vizcaíno en 1602.

Bartolomé Ferrelo iba como piloto a las órdenes de Juan Rodríguez Cabrillo, capitán portugués a las órdenes del virrey de México, que había sido enviado en 1542 a explorar con tres barcos la parte norte del actual estado de California. Las naves eran el San Salvador, la nave insignia, un galeón de 200 toneladas que Cabrillo mismo había construido, La Victoria de unas 100 toneladas, y la fragata o bergantín San Miguel con veintiséis remos. La expedición de Cabrillo fue la primera exploración que se adentró en la costa oriental de los actuales Estados Unidos.

La expedición partió el 27 de junio desde Barra de Navidad (hoy estado de Jalisco) y acompañaban a Cabrillo marineros, soldados, indios, esclavos africanos, un sacerdote, alimentos para dos años, animales en pie y mercancías. Navegaron a lo largo de la costa hasta punta del Ano Nuevo (37°10'N), al norte del actual Monterrey. Las naves se separan debido a los fuertes vientos y tormentas y después de varios días de búsqueda se reúnen el 15 de noviembre y navegan sin rumbo, descubriendo la bahía de los Pinos, conocida actualmente como Monterey Bay. El 18 de noviembre navegan hacia el sur, buscando el resguardo de la bahía de la isla de San Miguel, adonde arriban el día 23. Los siguientes tres meses los pasan ahí en espera de que terminen las tormentas de invierno, reparando además las embarcaciones. Allí, alrededor de la víspera de Navidad, Cabrillo salió de su barco y se astilló la espinilla cuando tropezó con una roca irregular. La herida se gangrenó y murió el 3 de enero de 1543 y se cree que sus restos fueron sepultados en la isla Santa Catalina, frente a la ciudad de Los Ángeles.

Ferrelo le sucedió en el mando de la flota y continuaron los descubrimientos hacia el norte, hasta alcanzar la latitud 43°N, donde vio la costa del cabo Blanco, que más tarde George Vancouver bautizará como cabo Orford (en el actual estado de Oregón).

El frío excesivo, la falta de provisiones, las enfermedades y la insalubridad de su barco, les obligaron a regresar sin alcanzar el paralelo mencionado en sus instrucciones. A los 41°30'N se dio cuenta de un punto destacado en tierra al que, en honor del virrey, le dio el nombre de cabo Mendocino. Desde este punto se embarcó de regreso a Barra de Navidad, situado a 19°45'N, adonde llegaron el 14 de abril 1543; así Ferrelo estableció que la costa era una línea continua entre esos dos puntos.

En este viaje los españoles a menudo avistaron nativos del país, que estaban casi desnudos, con los rostros pintados, que vivían de la pesca y habitaban grandes casas. John William Last realiza una explicación completa de la expedición en History of the Indias. Wilhelm von Humboldt, en su trabajo sobre México, corrige varias declaraciones erróneas del historiador neerlandés, que fueron sacadas de obras de antiguos escritores españoles, basando sus correcciones en algunos documentos que tuvo ocasión de examinar en México.

martes, 25 de octubre de 2011

Santiago de Azoca



Santiago de Azoca o Azócar Zumeta (* Azcoitia, Guipúzcoa, 1514 - † Santiago de Chile, 3 de abril de 1589) Conquistador español del siglo XVI, vecino fundador de Santiago de Chile y genearca de la familia Azócar en Chile.

Nacido en Azcoitia, era hijo de Juan López de Azoca, Señor de las casas de su familia en Azcoitía y de las de Algarian y Domensa de Bruelaesquín y Zumeta (llamada también Domensa Zumeta, quien era hija de Ochoa Pérez de Bruelaesquín, Señor de la casa de Bruelaesquín en Azoitía, y María Sánchez de Zumeta).

Llegado en 1534 al Perú le tocó participar en la defensa de Lima durante el sitio de Manco Inca en agosto de 1536, y en seguida en la persecución de las correrías que hicieron los capitanes Barbarán y Montenegro en algunas regiones del Perú. Pasó junto Illán Suárez de Carbajal a la pacificación de Tarija, luego a Huamanga, Andahuaylas y Cusco, en esta ciudad se alistó con Pedro de Candía para socorrer Pedro de Anzúrez en Chuquisaca. Desde aquí salió a reunirse con Diego de Rojas participando en la expedición a los indios chiriguanos sin mucho éxito. Una vez disuelta esta expedición se entera de la expedición que Pedro de Valdivia comenzó hacia Chile, partiendo a su encuentro junto a Francisco de Villagra, Rodrigo de Quiroga, Juan de Bohón, Juan Jufré, Gerónimo de Alderete, Juan Fernández de Alderete y el capellán Rodrigo González de Marmolejo. En 1540 en Tarapacá se reunen con la expedición de Valdivia. Participó en las diversas campañas miitares emprendidas contra los araucanos hasta la muerte de Valdivia, luego acompañó al gobernador García Hurtado de Mendoza en la guerras de Arauco.

Participó de la fundación de Santiago de Chile el 12 de febrero de 1541 siendo vecino fundador con solar. Fue su procurador en 1554, regidor en 1556, 1566, 1567, 1579. Además fue Alcalde de Santiago en 1563 y 1573. Con fecha 21 de enero de 1576 obtuvo de Felipe II la siguiente Real Cédula Real:

«El Rey.-

Rodrigo de Quiroga, nuestro gobernador y capitán general de las provincias de Chile, y en vuestra ausencia á la persona ó personas á cuyo cargo fuese el gobierno de esa tierra. Por parte de Santiago de Azoca, residente en esa tierra, nos ha sido fecha relación que podría haber cuarenta años pasó de estos reinos á las provincias del Perú, y después de habernos servido en ellas en el cerco que pusieron los naturales en la ciudad de los Reyes, en la de Guamanga y en el Cuzco y en el descubrimiento de los Chunchos y otras partes, dejándolo pacífico, pasó al descubrimiento de esas provincias en compañía del gobernador don Pedro de Valdivia, podrá haber treinta cinco años, y desde entonces ha residido en ellas sirviéndonos en las ocasiones de guerra que se han tenido con los naturales, acudiendo á orden y mandado de los que han gobernado, y siempre á su costa y con sus armas y caballos, sin habernos deservido en cosa alguna, en todo lo cual había padecido grandes trabajos y necesidades y gastado en ello su juventud y facienda, y así estaba viejo y pobre, y que en gratificación de los dichos sus servicios el dotor Bravo de Saravia, nuestro presidente que fue de nuestra Audiencia Real que residía en esa tierra, le señaló en la caja real de ella mil pesos de buen oro en cada un año, conque llevase confirmación y aprobación nuestra, como de todo dijo constaba y parecía por un testimonio de que ante Nos en nuestro Consejo de las Indias fue fecha presentación, suplicándonos, atento á ello, le mandásemos dar la dicha confirmación, y porque esta no ha habido lugar de se la mandar dar, ni se pudo hacer en nuestra caja la dicha libranza, y así es nuestra voluntad que en otra cosa sea gratificado, os mandamos que en los indios vacos que en esa tierra hobiese ó primeros que vacaren le gratifiquéis y déis de comer al dicho SAntiago de Azoca, conforme á la calidad y habilidad de su persona en que nos pueda servir y ser honrado y aprovechado, y en lo demás que se ofreciese le ayudéis é favorezcáis.

Fecha en Madrid a 21 de Enero de mil y quinientos y setenta y seis años.

-Yo el Rey-

Por mandado de Su Majestad. Antonio de Eraso

Gracias a su destacada participación en las guerras de Arauco recibió encomienda en Pelvín y Rauco, dueño de casas principales frente al costado de la iglesia de Santo Domingo, fundador de una memoria de misas en la Iglesia de Santa María la Real de Azcoitía designando capellán al Cabildo de Sevilla, testó el 15 de marzo de 1589 fue sepultado en su capilla de la Iglesia Catedral de Santiago.

domingo, 23 de octubre de 2011

Juan de Ayolas


Juan de Ayolas (Briviesca, Burgos, 1493? ó 1510? – Candelaria, en el Chaco, Paraguay, 1538) fue un explorador español. Formó parte de la expedición de Pedro de Mendoza que partió del puerto de Sanlúcar de Barrameda, en el año de 1535. Con el título de Mayordomo de Don Pedro de Mendoza y alguacil mayor asistió a la fundación de Nuestra Señora del Buen Ayre (Buenos Aires) en el año de 1536. Fue comisionado por el adelantado Pedro de Mendoza a explorar el río Paraná, a orillas del cual fundó el fuerte de Corpus Christi, en junio de ese año. Siguiendo el curso del río Paraguay se dirigió hacia la mítica sierra de la Plata. En su marcha fue interceptado por los caciques guaraníes Lambaré y Yanduvazuví Rubichá a los que venció en batalla. A raíz de esta situación se celebró una capitulación el 15 de agosto de 1536 en la que los guaraníes se aliaron a los españoles reconociendo la autoridad de éstos. El 2 de febrero de 1537 fundó, a orillas del río Paraguay, el fuerte y puerto de La Candelaria (hacia los 19° de latitud sur según algunas fuentes -por lo cual estaría prácticamente donde hoy se halla Corumbá, hacia los 21°S según otras fuentes -por lo cual habría estado en tal caso algo al norte de Fuerte Olimpo, cerca de la desembocadura del río Blanco en el río Paraguay-), donde dejó como lugarteniente a Domingo Martínez de Irala. Pedro de Mendoza, en virtud de sus facultades, lo designa su sucesor como gobernador del Río de la Plata.1 El 22 de abril de 1537, Pedro de Mendoza al no estar presente Ayolas para la transmisión del mando, lo delegó provisoriamente en Francisco Ruiz Galán. Continuando con la búsqueda de una comunicación con el Perú, Ayolas continuó con su empresa hasta llegar a la actual Bolivia y cruzar por primera vez la región del Chaco. Tras ese periplo regresa al fuerte de la Candelaria que encuentra abandonado. Allí falleció tras un ataque de los indígenas. Su sucesor como gobernador del Río de la Plata fue Domingo Martínez de Irala.

viernes, 21 de octubre de 2011

Simón de Alcazaba y Sotomayor

Simón de Alcazaba y Sotomayor (Portugal, 1470 - † Chubut, Argentina, 1535) fue un navegante y explorador que sirvió a la corona española y fundó el primer asentamiento europeo en el actual territorio argentino, un año antes que Pedro de Mendoza intentara la primera fundación de Buenos Aires.Por la Capitulación de Toledo firmada por el rey de Castilla el 26 de julio de 1529, se concedió a Francisco Pizarro 200 leguas hacia el sur contando desde la boca del río Santiago (1° 20'N a 9° 57'S) para constituir la gobernación de Nueva Castilla. Desde el paralelo en el que terminaba la jurisdicción dada a Pizarro se le otorgaban a Simón de Alcazaba y Sotomayor otras 200 leguas hacia el sur (llegaba hasta los 21° 6,5' S), nombrándolo gobernador, capitán general, adelantado y alguacil mayor de la gobernación de Nueva León. Sin embargo Alcazaba y Sotomayor no pudo realizar la expedición y el rey proyectó (entre 1530 y 1531) entregar los territorios desde Chincha hasta el estrecho de Magallanes a la Familia Fugger de Alemania.

El 4 de mayo de 1534 el rey Carlos V amplió los territorios otorgados a Pizarro extendiéndolos otras 70 leguas leguas hacia el sur en territorios antes adjudicados a Alcazaba y Sotomayor, alcanzando aproximadamente los 14°S.

El 21 de mayo de 1534 el rey firmó otras tres capitulaciones para explorar y ocupar las tierras americanas, estableciéndose provincias o gobernaciones de 200 leguas de extensión norte-sur entre ellas la Gobernación de Nueva León, otorgada a Simón de Alcazaba y Sotomayor, también desde el océano Atlántico al Pacífico, al sur del paralelo 36º S hasta los 48° 22,25'S.

Parte del texto de la capitulación de Alcazaba y Sotomayor:

Primeramente, que vos darémos licencia, como por la presente vos la damos, para que en nuestro nombre e de la corona real de Castilla, podais conquistar, pacificar i poblar las tierras i provincias que hobiere por la dicha costa del mar del Sur en las dichas doscientas leguas mas cercanas a los limites de la gobernacion que tenemos encomendada al dicho don Pedro de Mendoza, lo cual hayais de facer dentro de seis meses desde el dia de la fecha desta, estando a la vela con los navíos necesarios para llevar, i que lleveis en ellos, ciento i cincuenta hombres destos nuestros reinos de Castilla y de otras partes permitidas; i dentro de año i medio i en adelante luego siguiente, seais tenido i obligado a proseguir e fenecer el dicho viaje con otros cien hombres, con las personas relijiosas e clérigos, e con los nuestros oficiales, que para conversion de los indios a nuestra santa feé i buen recaudo de nuestra hacienda, vos serán dados i señalados por nuestro mandado, a los cuales relijiosos habeis de dar i pagar el flete i matalotaje i los otros mantenimientos necesarios, conforme a sus personas, todo a vuestra costa, sin por ello les llevar cosa alguna durante toda la dicha navegacion, lo cual mucho vos encargamos que así hagais i cumplais, como cosa del servicio de Dios i nuestro, porque de lo contrario, nos terníamos de vos por deservidos (...)

Alcazaba partió del puerto de Sanlúcar de Barrameda el 21 de septiembre de 1534, en una expedición de 250 hombres en dos naves; la que él mismo mandaba, Madre de Dios y San Pedro, que llevaba como capitán a Rodrigo Martínez.

A principios de 1535 alcanzan el estrecho de Magallanes con la idea de cruzar al Pacífico, pero la situación climática se los impide. La expedición retorna hacia el norte bordeando la costa del Atlántico, y el 9 de marzo de 1535 Alcazaba funda en la Caleta Hornos, de la Bahía Gil, 29 kilómetros al sur de la actual localidad de Camarones, en la provincia del Chubut, el "Puerto de los Leones".

Alcazaba y varios de sus leales mueren en un motín.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Esteban de las Alas



Esteban de las Alas (Avilés, 15?? - Nombre de Dios, 1577) fue un marino asturiano gobernador de La Florida conocido con el pseudónimo de El Mozo.

Hijo de Rodrigo de las Alas y María de León, los primeros registros de su presencia en América datan de 1561. En 1563 se tiene constancia de su presencia como General en la Flota de Nueva España. Amigo y compañero de Pedro Menéndez de Avilés, le acompañó en la conquista de Florida comandando una de las escuadras, financiada en parte por sus propios fondos, en 1565. Separado del resto de la flota, por una tormenta, termina refugiándose en La Española y Cuba. Tras el reencuentro con Pedro Menéndez, pasa a formar parte de su Estado Mayor, siendo Contador, explorando el sur de Florida y entablando contacto con diversas tribus indígenas. Posteriormente colaboró en la exploración del norte de Florida (llegando a lo que hoy en día es Carolina del Sur), donde fue nombrado gobernador del fuerte San Felipe, en el que tiene que enfrentarse a un motín. A la marcha de Pedro Menéndez a España en 1567 fue nombrado gobernador y capitán general de Florida. Tiene que enfrentarse en el cargo tanto a los problemas de moral y motines de la soldadesca como a sucesivos ataques de indios y franceses, contra los que libra combates en el Fuerte de San Mateo, que termina siendo saqueado por los franceses. Al regreso de Pedro Menéndez es de nuevo gobernador de San Felipe. El 13 de agosto de 1570 inicia su regreso a España, llegando al puerto de Cádiz el 22 de octubre, lo que motiva diligencias de la Casa de Contratación de Sevilla de las que es absuelto. El 30 de diciembre de 1572 fue nombrado bajo el auspicio de Pedro Menéndez capitán del galeón «Santiago el menor». Tras retirarse fue proveedor de la armada española. Murió en la panameña Nombre de Dios en 1577.

http://www.avilescomarca.info/asyportal/index.php?id_pagina=372&alias=personajes
Nace en Avilés este marino, explorador y conquistador que desciende de uno de los más ilustres y nobles linajes de todas las Asturias: los Alas de Avilés. Su vida profesional en el Nuevo Mundo comienza a conocerse a partir de 1561. En ese año y en 1563 se le nombra general de la Flota de la Nueva España. El nombramiento de Pedro Menéndez de Avilés como adelantado y gobernador de La Florida propicia que gran número de asturianos de todas las condiciones sociales le acompañen.

A Esteban de las Alas le designa general de los navíos y tropas del Cantábrico. Al mando de estos buques y 275 hombres a bordo, parte del puerto de Avilés al de Gijón para recoger la flotilla de Pedro Menéndez Marqués. El 25 de mayo sale para las Indias. A principios de enero de 1566 llega a La Habana, donde le esperan el Adelantado y Pedro Menéndez Marqués, quienes ya le daban por muerto. Las misiones de Esteban de las Alas se suceden a partir de ese momento.

Nombrado por el Adelantado, Contador de la Provincia, parte con él en febrero a explorar el sur de la península de La Florida. Entra en contacto con las tribus indias cuyos territorios comprendían el sur de Georgia y Carolina del Sur.

El rey le nombra en 1572 general de la Armada Real con la misión de ir a Centroamérica por el oro de la Corona y recorrer toda la costa y limpiarla de piratas. En los últimos años de su vida desempeñó el puesto de proveedor y factor de la Armada, falleciendo en Nombre de Dios (Panamá) el año 1577.

lunes, 17 de octubre de 2011

Ruy Díaz de Melgarejo



Ruy Díaz de Melgarejo (Salteras 1519 – Santa Fe 1602) fue un militar, conquistador, estadista y minero español establecido en la región del Río de la Plata. Su vida estuvo marcada por guerras, conspiraciones, persecuciones y conflictos familiares. Junto a Juan de Salazar, Alonso Riquelme y Diego de Abreu se opuso al gobierno asunceno de Domingo Martínez de Irala, apoyándo al deportado Álvar Núñez Cabeza de Vaca. Melgarejo era partidario de la corona española. Gobernó de manera casi absoluta e independiente la antigua provincia del Guayrá por 30 años.

Nació en 1519 en el municipio de Salteras, provincia de Sevilla, Andalucía, España. Sus padres fueron Francisco de Vergara y Beatriz de Roelas y sus abuelos paternos fueron Hernando de Vergara y Francisca de Ribera. Sus hermanos conocidos fueron Hernando y Juana Ortíz de Melgarejo y Francisco Ortiz de Vergara. Muy joven ingresó en el ejército de Carlos V, sirviendo por aproximadamente 6 años en la Armada Española junto al Duque de Borbón en Italia y Francia y en la toma y saqueo de Roma (1527), en las campañas de Sicilia y Negroponte y en la captura de la plaza de Castelnuovo. Melgarejo era hijodalgo o hidalgo y la genealogía noble de su familia fue demostrada en varias ocasiones en el pasado. Tendría alrededor de 21 años de edad cuando el 2 diciembre de 1540, zarpó desde Cádiz rumbo a América en la expedición del Adelantado Alvar Núñez Cabeza de Vaca, junto con su hermano Francisco Ortiz de Vergara. Llegó primero a la isla de Santa Catalina para llegar a Asunción en marzo de 1542.

Sus inicios en Asunción no están bien esclarecidos pero se conoce que fue parte de la expedición ordenada por Cabeza de Vaca y encabezada por Irala contra el cacique Aracaré en 1542 y que acompañó también a este capitán en su exploración por las regiones del norte paraguayo. Melgarejo se puso del lado de Cabeza de Vaca cuando a éste fue aprisionado por los oficiales realesen (Irala y sus secuaces) pero este evento lo tomó de sorpresa. No obstante, decidió tratar de liberar al Adelantado algunas horas después del motín junto a su hermano Francisco y varios amigos. Dijo Melgarejo: "acudí con mis armas a la posada del Capitán de su guarda". Sin embargo, la gesta falló y Ruy y sus compañeros fueron apresados y por conspiración de sus enemigos se consiguieron supuestos testimonios de la deslealtad de Melgarejo al Emperador.

La destitución de Cabeza de Vaca desencadenó una lucha de poder de dos bandos que ya habría tenido su origen desde que el adelantado y su flota llegaron a Asunción. De un lado los Oficiales Reales teniendo a Irala como cabecilla: Felipe de Cáceres, Francisco de Mendoza, Pedro Dorantes, Garcí Benegas, Alonso de Cabrera y Francisco de Andrade y del otro los leales del Adelantado "alvaristas" encabezados por Melgarejo: Diego de Abreu, Francisco Ortiz de Vergara, Alonso Riquelme de Guzmán, Pedro Estopiñán, Francisco González Paniagua, en su mayoría andaluces. Díaz Melgarejo había sido detenido la misma noche del derrocamiento de Alvar Núñez (24 de Abril de 1544), aunque logró huir a una tumba debajo del altar mayor de la Iglesia del monasterio de Nuestra Señora de la Merced. En ese lugar permaneció escondido por 9 meses con ayudo de los frailes.

En 1547, aprovechando Irala marcha hacia Perú y deja a cargo a Francisco de Mendoza. En 1549, Melgarejo y Abreu fueron junto a Mendoza y lo convencen de llamar a votación para elegir a un gobernante legal debido a que la situación se encontraba ilegítima desde que Cabeza de Vaca había sido depuesto. Mendoza accede y mientras se celebraban los comicios, Melgarejo y Abreu impiden que Mendoza ingrese al lugar de votación y logran persuadir a la gente de elegir a Abreu como gobernador. Abreu da pena de muerte a Mendoza. Irala retorna a Asunción y aprisiona a Melgarejo y Abreu, pero logran escapar en Julio de 1549 y son perseguidos por las autoridades asuncenas. Melgarejo permaneció alrededor de 4 años escondido en los bosques.

En 1553 fue nuevamente apresado en el campamento de Yerekyhaba en lo que actualmente es Alto Paraná, pudo escapar y marchó hacia el este donde fue capturado por los indios tupí que eran antropófagos y tenían planeado comérselo. Logra escapar gracias a una mujer tupí y llega hasta las costas del Atlántico, a San Vicente. En aquel lugar se encontró con pasajeros de la flota de Sanabria que había tenido problemas y había sido auxiliada por los portugueses que los tenían detenidos. Entre los pasajeros, conoce a Elvira de Contreras con quien contrae matrimonio

Melgarejo vive un tiempo en San Vicente donde nacen sus hijos y sin poder volver a Europa, se pone a disposición de Irala y junto a su esposa Elvira, Juan de Salazar y los miembros de la flota de Sanabria retorna a Asunción en 1555. Irala, que lo veía como amenaza, envió a Melgarejo a colonizar la región de La Guayrá ubicada entre el río Paraná y el océano Atlántico. En 1556, luego que Irala falleciese y durante el gobierno de Gonzalo de Mendoza, fundó la Ciudad Real del Guayra, repartiendo las tierras a los asuncenos que lo habían acompañado, realizó un censo y construyó un casa de gobierno el pueblo. Permaneció unos 7 años en Ciudad Real, en 1561 los indios se rebelaron y el pueblo quedó cautivo, por ello Melgarejo pide ayuda a su hermano Francisco que ahora era gobernador y éste manda a Alonso Riquelme con refuerzos para socorrerle. Ortiz de Vergara decidió enviar a Ruy de vuelta a España y entonces toda su familia volvió a Asunción en 1563. Pero como el barco no se había terminado de construir, Melgarejo fue enviado a castigar a los "indios" (indígenas) del Paraná. Al volver de su viaje encuentra a su esposa Elvira con su amante el padre Juan Fernández Carrillo y con su espada los apuñala a ambos. Por este crimen es excomulgado y huye hacia tierras portuguesas del Brasil dejando a sus hijos menores. En 1569 se le encomiendo sofocar las rebeliones de los pobladores de Ciudad Real en contra de Alonso Riquelme. Entonces, a Melgarejo se le levanta la excomunión y marcha a Ciudad Real donde después de controlar la revuelta, derroca a Riquelme y toma su lugar. Como Teniente General del Guairá, Melgarejo fundó la ciudad de Villa Rica del Espíritu Santo el 14 de Mayo de 1570, en un lugar llamado "Cuarahyberá" con 40 hombres y 53 caballos. Destituido su hermano Francisco como gobernador del Paraguay, quedó como gobernador interino Felipe de Cáceres, un viejo enemigo, quien envió a reemplazarlo a Alonso Riquelme. Melgarejo se negó a entregar el poder y convocó a elecciones que lo nombraron Capitán General y Justiciar Mayor del Guairá. Con esto, los que seguían a Riquelme se aliaron a Melgarejo y Riquelme quedó prisionero. En 1572, Cáceres es destituido y Martín Suárez de Toledo, el nuevo gobernador interino llama a Melgarejo para que conduzca a Cáceres como prisionero para ser juzgado en España.

El 7 de julio de 1575, el Adelantado Ortiz de Zárate nombra a Melgarejo Gobernador del Guayrá con los títulos de "Teniente Gobernador Capitán General y Justicia Mayor de la Ciudad Real y de Villa Rica del Espíritu Santo", con facultades para gobernarlas, repartir encomiendas, nombrar lugartenientes y demás amplias atribuciones del caso. Se le concedió con una encomienda de 300 leguas de tierra y 352 "fuegos" (un padre de familia indígena con su mujer e hijos. Como Gobernador del Guayrá, Melgarejo se dedicó a la búsqueda y cateo de las minas de Cuarahyberá. En vez de oro y plata, logró extraer hierro lo que a su juicio fue de gran utilidad para los vecinos. Efectuó un nuevo ataque contra los tupíes, rescatando a un grupo de españoles. Se retiró de la vida pública y hacia 1590 con unos 71 años, Melgarejo se mudó a Santa Fé a la casa de su hija Isabel de Carvajal.

Melgarejo firmó su testamento el 5 de Octubre de 1595, en casa de su hija Isabel. Pidió ubicar sus restos en "la Iglesia del Bienaventurado San Françisco" de Santa Fe, en la sepultura en la que está enterrado Gonzalo Martel de Guzmán, esposo de su hija Isabel. Recomendó que sus armas, arcabuz, espada, daga y celada, se entregarán a su hijo Francisco de Guzmán. Declaró "haber poblado y poblado las dos çiudades Real y Villa Rica del Espíritu Santo, en las provincias del Guairá"; y dispuso que la encomienda de más de 300 leguas que allá poseía, así como solares, estancias y mercedes de su propiedad en dichos parajes, quedaran para el Capitán Manuel de Frías y la esposa de éste, su nieta Leonor de Ortega Martel de Guzmán. También le dejaba al matrimonio Frías-Martel "los bienes, herencias, heredades y possessiones y tributos", de la sucesión de sus padres "que tengo en los Reinos de España", en "la aldea de Salteras", donde han de hallarse esos bienes que Frías, en persona o mediante apoderado debía cobrar. A Hernando Melgarejo, otro de sus hijos, y a las hijas de éste Isabel y Beatriz, les legaba su estancia poblada de Tobatí. Murió en Santa Fé en 1602.